Nuestra Historia
nuestra historia
De dónde venimos
Promediando el Siglo XX la familia Gutierrez adquirió a la familia Viera 17 hectáreas de campo, con la finalidad de abrir una cantera que dio empleo a 120 familias de Batán durante muchos años. Estos pioneros transmitieron su pasión por la minería a la siguiente generación, aportando toda su experiencia en el impulso de nuevos proyectos.
La Arenera Puerto Mar del Plata es el resultado de un extenso proceso de aprendizaje que lleva dos décadas en la actividad y que ha desarrollado un sistema innovador para el Puerto de Mar del Plata. A su total costo ha construido una obra inédita para el país, que constituye una trampa de arena para contener la deriva que se acumula en la entrada del Puerto.
Primeras obras
En el año 2004 comenzó la construcción de la primera escollera con el apoyo del personal a cargo de Santos y Juan Antonio Gutiérrez, con la coordinación del arquitecto Jorge Luis Hoyos. Esta obra contó con la aprobación del Dpto. de Obras Marítimas de la Provincia de Buenos Aires.
Nuestros Equipos
“Susana” fue el nombre de la primera grúa que utilizó la Arenera para extraer el material desde la punta de la escollera. Recuperamos una de las primeras grúas rusas que trabajó en el Puerto, que estaba en total estado de abandono. Reciclándola en un 100% volvió a tener sus funciones operativas y fue un elemento fundamental en las pruebas experimentales que duraron 24 meses.
Luego de cumplir su noble tarea Susana fue reemplazada por un equipo, también de origen ruso, que se traslada mediante orugas. Su operación es 100% eléctrica (en traslado y operación), aportándole mayor suavidad a las maniobras y mejores resultados generales. Simultáneamente se adquirió la primera Bomba Toyo y se realizaron las instalaciones eléctricas y cañerías necesarias para operar.
Además se construyó una estación de rebombeo para tener mayor alcance a las piletas y un edificio para albergar el equipamiento, oficinas y comedor de personal. Por otra parte, se realizaron obras de defensa para proteger el acopio de las inclemencias del mar que dos veces por años se llevaban las existencias.
Por último, duplicamos nuestra flota de camiones para dar respuesta a la demanda que tiene la empresa.
















